Buscas cobijo en personas a las que no conoces de nada para no sentirte solo, mientras discurren los días.
«Todo estará bien» te dices a ti mismo, aun cuando los que considerabas tus amigos ya no te dirigen la palabra. Pasas la mayor parte del tiempo en la cafetería donde sirven un delicioso café expreso.
Se te acerca alguien. «¿Te encuentras bien?»,te pregunta. No Sabes que decir y desvías la mirada, repite su pregunta y te limitas a asentir con la cabeza. Se marcha con la impresión de que quieres estar solo y levantas tu taza de café y caes en cuenta que sabe amargo.